jueves, 15 de septiembre de 2011

So...

Ahora, ahora mismo, estoy llorando, y no puedo dejar de sentirme triste. Es por vos, pero eso no significa que sea tu culpa. No es mi culpa amarte, así como no es tu culpa no sentir lo mismo; no hay motivos para que te sientas culpable, y realmente no sé si tengo motivos para sentirme tan triste. Sé que, probablemente, todos me van a lastimar de una u otra manera, aún si no quieren hacerlo. Eso no es lindo, llorar no es lindo, pero es necesario; y aún sintiéndome triste, profundamente, tengo la certeza de que esto no es tan malo porque estoy así por alguien y algo que lo vale. No estoy llorando por algún hijo de puta al cual no le importa nada de lo que me vaya a pasar. Estoy llorando simplemente por el hecho de que siento cosas por una persona, una buena persona, que en su momento me amó, y que no está segura de si me ama ahora.
Realmente no sé qué es lo que vaya a pasar, no sé si me vas a volver a amar, no sé que es lo que va a pasar con nosotros. Lo que sí sé, es que no es la primera vez que me acuesto llorando. Lo que sí se, es que tampoco va a ser la última. Y así como yo sé algunas cosas, vos deberías saber otras. No creo que puedas adivinarlas, así que las voy a decir, muy claramente, y tan sólo para vos. Las dos cosas que ahora deberías saber, que necesitás saber, son:
-No voy a dejar de intentar. No me importa si lloro cien o mil veces, no me importa si con esto no logro hacer que me ames. Tengo esperanzas y sé que, al final, el amor que recibís es igual al amor que diste. No te sientas culpable por mi estado de ánimo actual, estás haciendo más de lo que otras personas harían. Aún siendo que no recibo lo que realmente deseo, me hablás todos los días. Eso sirve para recordarme los motivos por los que lucho y que realmente lo valen, y eso me hace sentir mejor; no me siento triste por hacer lo que estoy haciendo porque lo valés, merecés alguien que luche por vos y muchas otras cosas más, merecés felicidad, merecés amor, merecés alguien que te comprenda, que te apoye, que te acompañe, y tantas otras cosas...que yo sería capaz de hacer...si me dejás. Y sabés qué? Aún si no me dejás hacerlas, aún si no me dejás demostrarte todo mi amor, aún si no terminamos juntos, en algún momento si alguien te pregunta "Realmente fuiste amado?", vas a poder recordar todo esto, vas a poder recordarme, y responder con una sonrisa en la cara "Sí...recuerdo a alguien que realmente me amó". De alguna manera, en ese momento te voy a haber hecho feliz. Eso es exactamente lo que estoy buscando.
-La segunda cosa que debés saber, es mucho más simple y corta, pero no te dejes engañar porque esconde muchos significados y más extensos, los vas a descubrir en su plenitud cuando recibas y correspondas puramente este sentimiento. Debés saber que te amo.  Y te voy a seguir amando, sin importar quién o qué pase. Sin importar tiempo, ni distancia, ni situación. 

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