lunes, 12 de septiembre de 2011

El cuento de los Tres Hermanos

Había una vez tres hermanos que viajaban por un camino sinuoso y solitario, al atardecer. De pronto, los hermanos llegaron a un rio demasiado traicionero para cruzarlo. Pero siendo diestros en el arte de la magia, los hermanos sólo usaron sus varitas para crear un puente. Sin embargo, antes de pasar una figura encapuchada cerró su camino. Era la Muerte, y se sintió defraudada porque los viajeros normalmente se ahogaban en el río. Pero la Muerte era astuta; fingió felicitar a los tres hermanos por su magia y les dijo que se habían ganado un premio por ser lo bastante listos para evitarla. El mayor pidió una varita más poderosa que cualquiera que existiera y la Muerte se la fabricó de un arbol de sauco que estaba cerca. El segundo hermano decidió que quería humillar a la Muerte, aun mas... Pidió el poder de traer a seres amados desde la tumba, así que la Muerte tomó una piedra del río y se la entregó. Finalmente la Muerte giró hacia el tercer hermano, un hombre humilde. Él pidió algo que le permitiera irse de ese lugar evitando que la Muerte lo siguiera. La Muerte, de mala gana, le dio su propio manto de invisibilidad. El primer hermano viajó a un poblado distante, y con la varita de sauco en la mano mató a un mago con quien una vez había peleado. Ebrio con el poder que le había dado la varita, presumió ser invencible. Pero esa noche, otro mago le robó la varita y le cortó el cuello de lado a lado, y la Muerte reclamó al primer hermano.
Mientras, el segundo hermano fue a su hogar donde tomó la piedra y la giró tres veces en su mano. Para su deleite, la mujer con la que había querido casarse antes de su repentina muerte, apareció frente a él. Pero pronto se volvió triste y fría pues ya no pertenecía al mundo de los mortales. Llevado a la locura por su tristeza, el segundo hermano se quitó la vida para estar con ella, y la Muerte se llevó al segundo hermano.
 Al tercer hermano, la Muerte lo buscó por muchos años, pero nunca pudo encontrarle. Sólo cuando llegó a una edad muy avanzada el hermano más joven se quitó el manto de invisibilidad y se lo dió a su hijo. Recibió a la Muerte como a una vieja amiga y se fue con ella con gusto, dejando esta vida como iguales.

 La varita de sauco, la más poderosa jamás creada.


La piedra de la resurrección.


 El manto de invisibilidad.

Juntos forman las Reliquias de la Muerte, representadas por este símbolo
 Primeramente aparecen en forma del collar del padre de Luna Lovegood, Xenophilius Lovegood
 Yo lo tengo si 

No hay comentarios:

Publicar un comentario